martes, 6 de febrero de 2018

Ética de las cosas (EoT) ante el desafío de la Industria 4.0

Patrici Calvo, Universitat Jaume I,
La consolidación de la responsabilidad social, actualmente una realidad en el mundo empresarial, no ha sido un camino fácil. Desde que Howard R. Bowen propuso el concepto en 1953, la responsabilidad social ha tenido que enfrentarse al escepticismo de muchos empresarios, a la oposición de influyentes premios nobel de economía, a las políticas y políticos neoliberales, a los discursos apologéticos de iluminados, profetas y gurús empresariales que pronostican su muerte mensualmente, a la indiferencia de poderosos medios de comunicación, y a la mayor crisis económica que ha conocido la humanidad. A pesar de todo ello, es posible que la responsabilidad social se halle actualmente frente a su mayor y más complicado desafío: la Industria 4.0.
Lo que ha venido a llamarse Industria 4.0 en Europa y Smart Industry en EE.UU. está cambiando la forma de hacer las cosas, y, a pesar de sus enormes potencialidades, no siempre para mejor. Se trata de la tendencia a la automatización casi total de los procesos industriales productivos, decisorios, comunicativos y relacionalespara optimizar la empresa y mejorar la competitividad del sector. Para ello, la Industria 4.0 se apoya en diversas y versátiles herramientas y tecnologías de aplicación (KETs), como el Internet de las Cosas (IoT) para la conectividad; la Inteligencia artificial (AI) para la gobernabilidad y la productividad; los Macrodatos (Big Data) para la recopilación de datos cualitativos y cuantitativos; y la Analítica de Macrodatos (Big Data Analytics) para el procesamiento, sistematización y transformación de los datos en información y la información en conocimiento aplicable.
Por un lado, la Inteligencia artificial ofrece la posibilidad de gobernar los procesos productivos, decisorios, comunicativos y relacionales a través de algoritmos que toman decisiones racionales basadas en la información disponible. Por otro lado, los Macrodatos y la Analítica de Macrodatos permiten nutrir los algoritmos de la información objetiva y relevante necesaria para poder tomar decisiones racionales y efectivas que optimicen los procesos industriales. Y finalmente, el Internet de las Cosas proporciona las bases para la recreación de un ecosistema ciberfísico dinámico y extensible que, conformado por softwares, máquinas, dispositivos y sensores virtualmente interconectados, tiene la capacidad de ejecutar acciones particulares o colectivas gracias a los algoritmos.
Actualmente, la posición dominante que ostentan dentro del mercado algunas empresas vinculadas con la Industria 4.0, ha extendido la idea de que detrás del éxito empresarial se encuentran los algoritmos, no las personas. De tal modo que ha aumentado la presión de accionistas e inversores sobre la necesidad de algoritmizar la empresa; es decir, para que los algoritmos acaparen el protagonismo tanto en el gobierno como en los distintos procesos productivos, comunicativos y decisorios de ésta. Sin embargo, los continuos casos de mala praxis relacionados con la recopilación y uso indebido de los datos, el relativismo conductual de los algoritmos, las tácticas de fragmentación, disgregación y disolución de la responsabilidad de la empresa por sus acciones y decisiones, y, especialmente, la obsolescencia humana que subyace al absolutismo tecnológico y la dictadura algorítmica —como predijo Günther Anders en 1956— está generando un intenso debate sobre los conflictos, límites y las consecuencias de la Industria 4.0.
Por un lado, preocupa la posible intromisión de la empresa en el ámbito privado de los usuarios del ecosistema. Los dispositivos relacionados con el ecosistema ciberfísico, con o sin permiso de los usuarios, generan y se nutren de datos internos y externos procedentes de móviles, ordenadores personales, televisores, máquinas de limpieza, automóviles, tarjetas, redes sociales, nubes, webs, relojes inteligentes, tabletas, cafeteras, chip de NFC injertados bajo la piel, etcétera. Es decir, información proveniente de cualquier cosa que esté conectada a la red y sea utilizada por los presentes o futuros empleados. Entre otras cosas, sus hobbies, sus tendencias, sus proyectos de vida buena, sus hábitos y pautas de comportamiento, su afectividad hacia la empresa, su capacidad crítica, etcétera. Todas estas cuestiones difuminan los límites entre lo público y lo privado y atentan sobre el derecho a la intimidad de las personas.
Por otro lado, inquieta y mucho el sesgo sexista, homófobo, xenófobo o aporófobo que aplican los algoritmos utilizados por la empresa en los procesos de toma de decisiones. Como se ha comprobado, muchos de estos algoritmos reproducen los prejuicios generalizados que perviven en la sociedad. A la hora de tomar decisiones vinculadas con la asignación de tareas o la promoción, selección y despido de personal, para éstos prevalece el hombre sobre la mujer, el caucásico sobre el afroamericano, el nativo sobre el extranjero o el rico sobre el pobre. De este modo, los algoritmos se han convertido en un obstáculo para la erradicación de pautas y comportamientos discriminatorios, excluyentes e indecorosos dentro de la empresa que atentan contra la dignidad, igualdad y libertad de las personas.
También preocupa la reestructuración y el reajuste de plantillas. Muchos Departamentos empresariales, especialmente los de Logística y Recursos Humanos, están siendo sustituidos por algoritmos. Este hecho está generando numerosos conflictos. Por ejemplo, aquellos vinculados con el despido masivo de profesionales cualificados; el intrusismo y la usurpación de tareas de actividades profesionales que, en algunos casos, están colegiadas; con la desprotección de los afectados; con la falta de interlocutores válidos; o con las recolocaciones, que pueden suponer una reducción de la cualificación del profesional. Son los efectos más visibles del fenómeno de la obsolescencia humana. 
Finalmente, intranquiliza la despersonalización de la responsabilidad. Ahora son los algoritmos, no las personas, quienes deben asumir la responsabilidad por las consecuencias de sus decisiones. Con ello se está estableciendo un peligroso mecanismo de fragmentación y/o disolución de la responsabilidad legal, social y medioambiental que permite a las empresas irresponsables sortear las exigencias legítimas de sus stakeholders.
En definitiva, como dijo Mario Benedetti, “Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas”. Y eso es precisamente lo que le está sucediendo a la responsabilidad social. Hoy existen nuevas preguntas. Preguntas relacionadas con la Industria Inteligente que demandan respuestas a la altura de aquello que el momento histórico exige. De ello depende que la responsabilidad social siga siendo una opción inteligente para el mundo empresarial.

Pero la responsabilidad social no puede andar sola este camino Debe apoyarse en una ética de las cosas. Un nuevo campo de investigación cuya principal tarea consiste en dilucidar los presupuestos normativos de la Industria Inteligente y criticar desde la argumentación y el diálogo tanto el diseño como el conocimiento y comportamiento de las plataformas, ecosistemas ciberfísicos, máquinas inteligentes, algoritmos o dispositivos que recaban información y se nutren de datos masivos e información relevante para tomar decisiones que nos afectan y competen. Una ética que exige responsabilidad, trasparencia y monitorización para evitar los efectos negativos de la Industria 4.0. Porque, entre otras cosas, los algoritmos son un arma de doble filo que, sin control o escrutinio público, pueden producir situaciones injustas, nada responsables y muy poco beneficiosas para las partes en relación.


Fuente: Corresponsables 

lunes, 11 de diciembre de 2017

Las contradicciones culturales del capitalismo en el siglo XXI. Una respuesta a Daniel Bell, por Ana Nogueras y Enrique Herreras

El catedrático de Ética de la Universitat Jaume I, Domingo García Marzá, junto al secretario autonómico de la Agencia Valenciana de Turismo, Francesc Colomer, presentará el próximo jueves 14 de diciembre de 2017, a las 19 horas, en la librería Babel de Castellón de la Plana el libro Las contradicciones culturales del capitalismo en el siglo XXI. Una respuesta a Daniel Bell de los autores Ana Nogueras y Enrique Herreras, y prologado por Victoria Camps.

El siglo XXI se ha iniciado con contradicciones y paradojas. La globalización económica genera una desigualdad imparable, las personas sufren y mueren sin ser objeto de atención de los datos macroeconómicos, el planeta se ha empequeñecido ante la tecnología y la demanda de recursos, la política parece colapsada sin ser capaz de garantizar el logro de los Derechos Humanos, las democracias encuentran enemigos en poderes invisibles que escapan al control público. Hay quienes auguran el fin del neoliberalismo y otros hablan de la gran crisis de la socialdemocracia.

Ante esta difícil situación, los autores han escogido el hilo conductor de Las contradicciones culturales del capitalismo de Daniel Bell —escrita hace 40 años, en un momento previo a que se produjera la deriva hacia el neoliberalismo que tantas consecuencias nefastas está teniendo para la economía y la política— para plantear si existen alternativas para enfrentarnos a la realidad del siglo XXI, a los nuevos dilemas políticos, sociales, culturales y éticos. 

Ana Noguera, doctora en Filosofía, es miembro del Consell València de Cultura de la Comunitat Valenciana y profesora de Sociología y Ciencias Políticas en la UNED de Valencia. Por su parte, Enrique Herreras es profesor de Ética y Filosofía Política en la Universitat de València y articulista.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Curso sobre cómo publicar en revistas científicas

El jueves 14 y el viernes 15 de diciembre se celebra en la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la UJI unas jornadas de máximo interés sobre la publicación en revistas científicas para alumnos/as de doctorado, máster y grado sobre cómo publicar en revistas científicas de Ciencias Humanas y Sociales. El curso es gratuito y se expedirá certificado de asistencia de 6 horas. Inscripciones en: ecalvo@uji.es.

Título: Curso "Comunicación escrita en revistas científicas"
Días: 14 y 15 de diciembre de 2017
Hora: 15:30 a 20:00 (día 14) y de 16:00 a 18:00 (día 15)
Público: Alumnos de doctorado, máster y grado
Certificado de asistencia: Sí 
Inscripciones: ecalvo@uji.es
Lugar:      
Salón de Actos HC0002FR
Facultad de Ciencias Humanas y Sociales
Universitat Jaume I
12007 Castellón de la Plana

lunes, 18 de septiembre de 2017

La Mesa de RSC pone en marcha un proyecto de acción social para la rehabilitación de viviendas de personas desfavorecidas

La Mesa de la Responsabilidad Social Corporativa de Castellón integrada por empresas, ONGs e instituciones entre las que se encuentra la Universitat Jaume I ha puesto en marcha un proyecto de acción social dirigido a la rehabilitación de viviendas de personas desfavorecidas a través de las aportaciones voluntarias tanto económicas como materiales y de tiempo de trabajo. La primera acción que se está llevando a cabo dentro del proyecto es la rehabilitación de la vivienda de una mujer de 60 años, separada, víctima de violencia de género, sin trabajo estable y con tres hijas, dos de ellas con discapacidad.
Los objetivos del proyecto pasan por mejorar el hábitat de personas con escasos recursos económicos haciéndoles accesibles un mayor nivel de bienestar; eliminar barreras arquitectónicas a las personas con movilidad reducida que no dispongan de recursos económicos; rehabilitar viviendas propias o cedidas a las entidades sociales y empleadas en su actividad social; y sensibilizar a las empresas y a la sociedad de Castellón en materia de responsabilidad social. Las viviendas a rehabilitar son las propuestas por las distintas entidades sociales que forman parte de la mesa y para su selección se da prioridad a las que cumplan mayor número de objetivos establecidos.
La primera acción estará dirigida a la mejora de una vivienda propuesta por la Fundación Secretariado Gitano de Castellón. El mal estado de la vivienda y la falta de adaptación para personas en sillas de ruedas ha obligado a la familia a marcharse a otra casa que tampoco se encuentra correctamente adaptada. Tras la revisión y valoración realizada por diferentes profesionales de forma voluntaria, se han detectado diferentes necesidades de mejora como son la reparación del tejado de una habitación con riesgo de derrumbe, la impermeabilización de la terraza superior que causa importantes problemas de humedades, la adaptación de un baño para personas con movilidad reducida, la eliminación del resto de barreras arquitectónicas de la vivienda y la solución de las humedades de la planta baja.
El coste de la reparación se ha presupuestado en 12.000 euros y se llevará a cabo a través de aportaciones voluntarias. Las personas que deseen contribuir en el proyecto pueden hacerlo con la aportación de tiempo de trabajo o materiales, contactando con los coordinadores de la acción a través del correo francisco.escudero@gitanos.org, o bien realizar una aportación económica a través de la plataforma de crowdfunding establecida para la rehabilitación de esta vivienda en la web https://www.migranodearena.org/es/reto/16354/viviendas-solidarias/.
El grupo de trabajo de la Mesa de RSC de Castellón que ha puesto en marcha el proyecto está formado por Grupo UBE, BP Oil, Fremap, Afanías, Cáritas, Bricomart, Síndrome de Dow, Patim, Reinventhadas, Aspas, Fundación Secretariado Gitano, Fundación Gobalis y la Universitat Jaume I. La Mesa de la RSC tiene como objetivo la promoción de la Responsabilidad Social en la provincia de Castellón, tanto entre el tejido empresarial como en el seno de entidades públicas y organizaciones presentes en las comarcas castellonenses, afianzándose como punto de encuentro, de innovación, debate y acción para empresas y organizaciones.