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Social Street Castelló, nuevas formas y espacios de relacionalidad

Tras crear un grupo cerrado de Facebook para los vecinos, el Grupo San José Obreroy la Plaza Pintor Sorrolla de Castellón se han convertido en los primeros vecindarios adheridos al movimiento Social Street Castellón. 

Social Street es un movimiento ciudadano surgido en las calles de la ciudad de Bolonia (Italia) durante el mes de noviembre de 2013. Desde sus inicios, el objetivo del movimiento Social Street ha sido la socialización del vecindario a través del fomento de relaciones interpersonales que permitanconocer los intereses y las necesidades cotidianas de la gente, compartir experiencias e inquietudes con la gente que vive en deredor, llevar a cabo actividades con un interés mutuo, cooperar en el desarrollo y mejora del vecindario, solucionar problemas de distinta índole, hablar, tomar café, intercambiar puntos de vista, etcétera.... En definitiva, para crear espación de relacionalidad urbana en un mundo cada vez más atomizado, desencarnado e digitalizado.

Como parte del movimient…

Jesús Conill: “La realidad nos arrastrará porque nuestra cultura es irracional”

El curso de verano de la Universitat Jaume I “Neuropoder: aspectos éticos de la neuropolítica y la neuroeconomía” ha comenzado su segunda sesión con la conferencia de Jesús Conill, catedrático de Filosofía Moral y Política en la Universidad de Valencia y patrono fundador de la Fundación ÉTNOR para la ética de los negocios y las organizaciones, sobre “La racionalidad económica en perspectiva neuroética”.

Jesús Conill ha comenzado su intervención analizando el concepto de racionalidad y haciendo un repaso de los diferentes puntos de vista desde los que se han abordado este concepto a lo largo de la historia como la racionalidad científica o la racionalidad práctica, en la que se incluiría la racionalidad económica. El filósofo también ha analizado cómo se ha ido modificando el propósito o fin último de la economía a lo largo del tiempo, desde que se consideraba que era la satisfacción última de las necesidades vitales, y ha repasado la evolución de este concepto desde la racionalidad de la riqueza que primaba el valor del trabajo, la racionalidad del precio o la racionalidad de la maximización de la riqueza y del beneficio.  

El catedrático de Filosofía ha afirmado que “debemos abrir el horizonte de lo que es la racionalidad, porque no hay una sola” y ha añadido que “la neuroeconomía es una oportunidad para ampliar y reconocer que la racionalidad práctica en su vertiente económica es más rica de los que algunos esquemas han querido decir”. En este sentido,  ha puesto como ejemplo el hecho de la neuroeconomía tiene en cuenta otros elementos de la racionalidad económica como las motivaciones, “porque estudiando los procesos neurobiológicos que subyacen en la toma de decisiones tal vez descubramos que el sujeto que opera en economía no toma las decisiones de una forma estrictamente racional, sino que también tienen relevancia emociones como el sentido de la cooperación, de la justicia, etcétera”. Preguntado por la posibilidad de que en el futuro la racionalidad económica tenga en cuenta las emociones y los sentimientos, el profesor ha mostrado su esperanza de que “la estupidez humana sea rectificada por la realidad aunque sea arrastras. Las personas no cambiamos hasta que la realidad se nos cae encima pero al final la realidad nos arrastrará porque nuestra cultura es irracional”.




Archivo sonoro: http://www.radio.uji.es/play.php?tipo=E&file=19_07_12_PONENCIES_CURSOS_ESTIU_2012_698.mp3
Ver más fotos: http://www.uji.es/noticies/foto/num&id_a=29415704

Fuente: UJI 

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